Álex Anwandter, a ti te extrañamos tanto
El productor y músico chileno, considerado uno de los principales exponentes del pop latinoamericano, emerge de su estudio en Nueva York con tres álbumes bajo el brazo: uno de Julieta Venegas, uno de Juliana Gattas y uno propio, más bailable y enérgico que nunca.
Cinco años han pasado desde su último lanzamiento de larga duración, pero Álex Anwandter (39) no ha estado perdiendo el tiempo.
Desde Nueva York, ciudad donde reside desde hace tres años, el artista y productor nacional emerge no con uno, ni dos, sino tres álbumes a su haber: Tu historia, de Julieta Venegas, el cual coescribió, mezcló y produjo; el primer trabajo como solista de Juliana Gattas –integrante del legendario dúo argentino Miranda!–, el cual escribió, mezcló y produjo en su totalidad; y, por supuesto, su propio y tan anticipado cuarto disco, que en mayo se sumará a una carrera ya consolidada como uno de los mayores referentes del pop latinoamericano.
De la mano con Maricoteca, el primer adelanto de esta nueva etapa musical, Anwandter regresa a los escenarios nacionales con una potencia renovada. Y el público, al parecer, lo percibe: sus shows de los últimos meses han sido todos sold out, incluyendo dos fechas seguidas en el Teatro Caupolicán de Santiago. “Produje tres discos en poquito más de dos años”, dice a la distancia. “No es como que estoy en Las Bahamas tomándome mi tiempo para hacer discos, estoy trabajando… así que no sé, ojalá para la próxima pueda ir a Las Bahamas…”.
L'OFFICIEL: Dado que ya llevas tres años viviendo afuera, ¿cómo se siente volver a tocar en Chile? ¿Sientes un recibimiento distinto?
ÁLEX ANWANDTER: Yo creo que más que por vivir afuera, fue por la pausa larga de la pandemia. Fueron mis primeros shows en Chile después de más de dos años y creo que en ese sentido estuvo muy bacán. Tenía carácter de reencuentro.
L’O: ¿Echabas de menos tocar en vivo?
Como que te diría que no, pero cuando lo hice de nuevo me di cuenta de que es superimportante para mí. Porque si no, soy básicamente yo solo en mi pieza todo el rato, con mis botoncitos y mi máquina, y se me había olvidado lo que significa recibir de vuelta. Me hace superbién, le da sentido a lo que hago. Si no, es medio solitario.
L’O: ¿Cómo se dio trabajar con Julieta Venegas en su último disco?
La conexión ya estaba porque somos amigos hace muchos años, tipo diez, lo cual es bastante. Y esto se dio reorgánico y fluido: Julieta me quería mostrar unas canciones y yo siempre tengo opinión sobre todo… Y entremedio le dije: “Oye, si quieres, podemos trabajarlas", y me dijo “sí, obvio”. Hicimos una canción, y a ambos nos gustó el resultado, así que ahí nos tiramos con el disco.
L'O: ¿Cómo estuvo la experiencia?
Fue superfácil porque somos amigos, y a mí me gusta mucho trabajar mucho con amigos. Últimamente es lo que priorizo; más que cosas estratégicas o profesionales, qué tan bien lo voy a pasar en este proyecto. En este caso, obviamente que Julieta es una artista megafamosa, pero no es necesariamente así que lo pienso, sino que, al contrario: “Lo voy a hacer porque aparte de que te admiro, sé que lo vamos a pasar muy bien”. ¡Y lo pasamos superbién!
L'O: Además de tu faceta como músico, tu carrera como productor ya se encuentra consagrada, con más de una década de trabajo y experiencia. ¿Crees que eres mejor productor ahora? ¿Es la producción algo en lo que se puede mejorar?
Siempre se puede mejorar, y no lo digo de mamón, sino sinceramente. No solo en una cosa artística sino en lo técnico también. Llegan a dar un poco de risa algunas de las producciones que hice cuando empecé, porque realmente no sabía hacer nada, pero da lo mismo. En la música popular no hay una forma correcta, así que mientras tenga carácter y sea honesto, está bien.
L’O: ¿Te sientes más seguro, entonces?
A mí lo que más me gusta es grabar, más que producir. Uno en general trabaja con un ingeniero, pero hay que saber cosas de ingeniería también. “Hay que poner el micrófono así o asá”... todas esas cosas para mí son completamente autodidactas. Y llegar a un punto donde me siento más seguro, donde sé cómo grabar para que algo suene como quiero sonar, toma harto tiempo. Y en eso siento que he mejorado.
L'O: Cada vez es menos común darse el espacio para desaparecer un poco, dejar de lanzar música un tiempo y volver con un álbum. ¿Cómo fue el proceso del disco que se viene ahora?
Son procesos largos porque definitivamente soy más tradicional en mi manera de ver la música. Más que una agrupación de canciones, me gusta el álbum como un compendio temático, de qué quiero hablar o qué temas quiero explorar en un determinado período, más que las canciones que hice del año 2000 no sé qué al año 2000 no sé cuánto. Y supongo que eso es cada vez menos importante para el público en general, pero a mí no me importa nada de eso, porque siento que lo más importante, o quizás lo único importante de uno como artista, es ser uno mismo y seguir su propio camino. Así que me tomo el tiempo que me tomo nomás.
L'O: En Maricoteca hay un estilo y una línea similares a tus entregas anteriores, pero con una estética y una letra más duras. ¿Sientes que ha habido un giro en las temáticas que tratas en estas nuevas canciones?
Hace sentido porque es un disco que hice en la pandemia, y si bien tiene la energía del baile y la discoteca, es obviamente el disco que hice más solo, con menos diálogo. Pero más que introspectivo, y no es por ponerme denso, pero encuentro que es un disco libidinal, en el sentido freudiano, explorando deseos inconscientes. Y eso no necesita tanta reflexión: a veces pueden ser cosas graciosas, a veces cosas sexuales, cosas oscuras, cosas románticas, pero está todo mezclado en un gesto no muy consciente.
L'O: ¿Cómo viene esta nueva era de Álex Anwandter?
Siento que es el disco más entretenido que hice. Fácil. Solo por la energía que tiene la parte bailable, que son hartas canciones, medio como que no para nunca. Y me tiene recontento porque los shows van a tener esa energía, así lo estoy pensando.
L’O: Finalmente, ¿qué opinas del título informal de “rey del pop latinoamericano” que algunos de tus fanáticos te atribuyen?
Si alguien piensa eso, bacán. Buena onda. No me voy a poner a discutir. ¿Muchas gracias? No sé qué más decir.