Cine

En 'Poor Things', el paso a la adultez se lee en la ropa

Las claves que definen el armario Victoriano futurista de Emma Stone como Bella Baxter, protagonista de esta delirante comedia de Yorgos Lanthimos acerca de una mujer con cerebro de niña en un distópico siglo XIX. 

adult female person woman long sleeve sweater face hat finger smile
Cortesía de Searchlight Pictures.

Holly Waddington, la diseñadora de vestuario de Poor Things (2023), admite haberse sentido avergonzada durante varias conversaciones sobre ropa con Yorgos Lanthimos, director de la cinta. Debido a la trama y la naturaleza de las tomas que serían filmadas, gran parte de las discusiones entre ambos giraban en torno al sexo: ¿Cómo se saca esta prenda determinada? ¿Cómo puede Bella Baxter, la protagonista, mantener relaciones sexuales utilizando este look

Basada en la novela homónima de Alasdair Gray, Poor Things es tanto un filme de época como de ciencia ficción, en la que un científico extravagante logra con éxito trasplantar el cerebro de un infante en el cuerpo de una mujer adulta. En un coming of age marcado por la liberación tanto sexual como intelectual de los hombres que pretenden hacerse cargo de ella, el vestuario no sólo debía adaptarse a los distópicos escenarios en los que el personaje de Bella Baxter –interpretada por la ganadora del Óscar, Emma Stone– se encontraba, sino que además debía ser reflejo de la evolución que vive en su interior. 

Cortesía de Searchlight Pictures.

Al crear la indumentaria para este universo ficticio, Waddington descansó casi por completo en su propio instinto e intuición. Más allá de una obra de Egon Schiele como referencia para su cabellera, no existían restricciones creativas por parte del director acerca de cómo debía vestirse la gente en este distópico y fantasioso siglo XIX. "El único comentario realmente importante fue que no quería que pareciera abiertamente un drama de época, y no quería que fuera abiertamente como una película de ciencia ficción", dice. 

long sleeve adult female person woman sweater blouse bread handbag pants
Cortesía de Searchlight Pictures.

Con experiencia en otros títulos como Lady Macbeth, con Florence Pugh, o la serie The Great, Waddington recurrió a un set completamente distinto de herramientas en esta oportunidad. “Cualquier cosa que incluyera encaje, perlas o bordados se sentía incorrecto”, señaló. En cambio, se basó en las exageradas siluetas de la época Victoriana pero las radicalizó mediante el uso de telas modernas, como plástico y latex. El efecto es anacrónicamente desconcertante, acentuando ese matiz extraño y original de una heroína… pues, desconcertante.

1 / 5

Al inicio de la cinta, Bella pareciera siempre estar en algún grado de desnudez o “desvestimiento”, como suele ocurrir con los niños pequeños. Prendas íntimas se lucen a la intemperie, con atuendos infantilizados que Bella no elegía para sí misma. En cambio, en el segundo acto de la película, cuando viaja a Lisboa y conoce “el mundo exterior” que tanto anhelaba, cambia sus shorts de vuelos por unos amarillos de seda; más sensuales, más femeninos. Waddington pensó en el icónico look de Jodie Foster en Taxi Driver al diseñar cómo quería que vistiera Bella para su primer paseo en solitario por la vida real. Para el vestido de novia, las mangas tipo globo alcanzan hasta un metro de diámetro, combinadas con un velo casi inexistente que rodea su rostro y se sujeta con un austero nudo en la nunca. 

flower flower arrangement flower bouquet formal wear dress person face fashion gown finger
flower flower arrangement flower bouquet dress formal wear adult bride female person woman
Cortesía de Searchlight Pictures.

Al igual que la transformación interna de la protagonista, el vestuario diseñado por Waddington va reinventándose frente a nuestros ojos, cuadro por cuadro, segundo por segundo, de forma certera pero sutil. No es hasta quizás la última escena, en que vemos a Bella como dueña de casa estudiando para su examen de Medicina rodeada de todas sus amistades (y últimas creaciones), que su desarrollo se hace palpable, reconocible: su salvaje melena negra está peinada, rostro despejado, y luce un sweater color crema elegante – aunque sin nunca sacrificar sus dramáticas mangas infladas. Si no había sido evidente antes, sí que lo es allí: la niña se convirtió en mujer, con una personalidad, voz y estilo propios que, orgánicamente, se manifiestan en su clóset. 

Cortesía de Searchlight Pictures.

Entradas recomendadas