María José Aravena: Sin prejuicios
Gracias a las redes sociales la moda está lejos de ese concepto inalcanzable que representaba en el pasado. Y con la figura de influencers como la chilena María José Aravena, sus detalles se muestran al centro de una vida llena de distintos roles.
Una cartera de cadena dorada guardada en la casa de su abuela en Chiloé. Ese fue el factor determinante y simbólico que llevó a María José Aravena a despertar un gusto estético que la ha acompañado durante toda su vida. A sus cortos cinco años Cote no sabía que esa cartera era CHANEL, pero ya apreciaba sus detalles, confección y diseño. Años después fue esa apreciación la que la llevaría a retomar su amor por la moda mientras vivía en Viña del Mar, lugar donde se trasladó a estudiar Derecho. “En 4to. año quise complementar mis estudios con esta pasión que tenía como hobby y tuve la oportunidad de colaborar con revistas”, nos cuenta. Eso fue en la época del boom editorial de moda en Chile, años antes de que esta admiradora de Audrey Hepburn, Victoria Beckham y The Row se convirtiera oficialmente en embajadora de marcas de lujo como Ferragamo y Tiffany & Co.
L’OFFICIEL: ¿Cómo fue tu acercamiento al mundo de la moda y a trabajar con estas marcas de lujo?
MARÍA JOSÉ ARAVENA: La génesis de mi trabajo partió cuando colaboraba con algunas revistas que ya no existen. Soy abogada, y mientras estudiaba Derecho quise complementar mis estudios con esta pasión que hasta ese minuto era un hobby. De repente tenía que cubrir eventos de marcas que en ese minuto no existían en redes sociales como existen hoy. Partí teniendo un acercamiento, una mirada un poco más interna de lo que era trabajar en moda, y me encantó.
¿Era algo que tú buscaste o las marcas te buscaron?
MJA: Yo lo busqué. Tuve la posibilidad de hablar con una periodista y le comenté que me gustaba escribir y la moda, sabía que podría ser un aporte. Me dieron una oportunidad, les gustó el contenido y decidí tomar el desafío. Paralelamente se estaba iniciando todo el auge de Instagram y las redes sociales. Me creé una cuenta, y la verdad desconocía por qué había gente que me comentaba una foto. Pasaron los meses y empecé a formar una pequeña comunidad que en algún minuto dejé en stand by.
En este punto María José se embarcó en otro proyecto: se casó y se convirtió en mamá. Dedicó varios años a compatibilizar su vida personal con la profesional, pero en un momento decidió volver a su pasión por la moda y así impulsó nuevamente sus redes sociales. “Creo que la clave de por qué partí trabajando con marcas de lujo es porque el contenido era cercano a lo que consumía. La forma más clara de poder formar parte de una marca es también habiendo sido consumidora de esa marca”.
Gracias a ese gusto hoy es embajadora de la marca Ferragamo en Chile, algo que nace desde su visión como consumidora.
En una entrevista dijiste que para encontrar tu propio estilo hay que saber quién eres. ¿Cómo fue ese camino de saber quién eras tú, por ejemplo?
MJA: Siempre he tenido una personalidad superdeterminada: desde que tenía cinco años sabía que quería ser abogada, soy bastante segura con mis decisiones. Recuerdo que mi abuela tenía una cartera Chanel, era su tesoro, y yo daba vuelta todo, todo, todo buscándola, porque realmente lo único que quería era usarla. Esto me hizo mucho sentido más adelante, porque al final me di cuenta de que la moda era mi tema, que la calidad de las prendas era mi tema, que me fascinaba ver colores, texturas y también poder destacar de alguna manera a través de cómo me vestía.
Con las marcas también debes cumplir ciertas labores.
MJA: Muchas veces este factor se pasa por alto. Hay todo un cuento detrás: reuniones mensuales con la marca, una grilla, un brief que seguir. Si hay que cambiar algo, hay que volver a hacerlo. Son jornadas completas de grabación, y desde hace años tengo un equipo creativo que se dedica a ayudarme a elevar este tipo de contenido a un nivel más ligado al arte, también haciendo guiños a la marca.
¿Cómo perfilas de aquí a un tiempo más tu trabajo en la moda?
MJA: A pesar de que soy una persona bien estructurada, en estos años me he dejado sorprender, y las mejores oportunidades que he tenido han llegado de formas inesperadas. Lo único que sé y tengo claro, es que todo lo hago tratando de tener un sello de excelencia y dar lo mejor de mí. Ahora estoy en un proyecto junto a la diseñadora nacional Loraine Holmes. Tengo muchas ganas de seguir descubriendo esta carrera y estas posibilidades que se me han dado que son realmente maravillosas.