Delfina Fantini, impulso regenerativo
Esta bióloga, exmodelo de la agencia Elite Model Chile y actual investigadora y docente de Diseño Regenerativo en el Departamento de Moda de la Royal College of Art en Reino Unido, viste su carrera y personalidad, invitando a una profunda reflexión sobre el papel del diseño en tiempos de emergencia climática.
Aparece puntualísima en la videollamada, con su rostro luminoso y desmaquillado, cabello perfectamente recogido, accesorios minimalistas y un ligero vestido negro. Todo en perfecta armonía con su tono de voz, mesurado y gentil. Desde el minuto tres de nuestra conversación es clara al enfatizar en la imperante necesidad de avanzar hacia un pensamiento crítico en torno a qué vestimos, y la urgencia de adoptar prácticas que contribuyan activamente a la creación de futuros regenerativos. “Reentender qué entendemos por moda, y qué hay que cambiar de ese entendimiento, en conjunto con las cadenas de suministro y prácticas regenerativas”, es lo que hoy por hoy moviliza y guía su investigación y práctica educativa.
L’OFFICIEL: ¿Cómo se está reposicionando o repensando la creatividad en el diseño de moda para enfocarse en la lógica de construcción y regeneración?
DELFINA FANTINI: Yo estudié biología, pero hace años que no trabajo en un laboratorio o en un centro de estudios. Sí, me he alejado de la práctica de lo que es ser un biólogo, pero no me olvido de los principios fundamentales. Trabajo la parte filosófica, creativa y ecológica como un todo e intento que para mis estudiantes sea un territorio interesante de explorar. No parto desde la ciencia [...]; parto de la motivación, de la importancia de la creatividad en relación a prácticas responsables y ecológicas. Les abro una avenida sobre la importancia de la creatividad, pero esta debe venir de la mano con la ecología.
L’O: Entonces, ¿moda y creatividad deben ir de la mano con la ecología?
Hay que repensar la idea de la moda. La moda como la conocemos no puede seguir siendo porque eso ha provocado que sea hoy por hoy una de las industrias más tóxicas que tenemos. Por lo tanto, no se puede dar por dado ‘lo que es moda’. Esa idea de ‘hacer menos daño’ ya no es suficiente para el nivel de la crisis en la que estamos. Debemos trabajar en algo mucho más ambicioso, que es en el fondo volver a traer salud. Volver a hacer cosas más saludables y tener un pensamiento de all system approach health. Este tiene que ser desde la persona, desde el origen de las cosas, hacia dónde va y qué se hace después. Hay que tener una consideración sistémica de lo que uno está haciendo. Y eso es muy diferente a ser sostenible o estar haciendo un upcycling.
L’O: ¿Dónde radica la importancia del diseño regenerativo en moda?
El tema de qué nos toca nuestra piel, nuestro órgano más grande, ha sido completamente olvidado. Y aquí es donde viene la importancia de preocuparse de qué nos está tocando, de dónde vienen las cosas, quiénes las están produciendo, cuánto viajan, cuántos tratamientos se les están aplicando, y es desde ahí que viene la gran importancia del diseño regenerativo. Yo siento que es un área muy emergente, y soy incapaz de darte millones de ejemplos porque simplemente siento que no los hay. Hay materiales regenerativos y, de hecho, me gustaría destacar el trabajo de la chilena Antonia Jara y de la compañía Ponda. Ellos están regenerando wetlands en Escocia (...), y están cultivando unas fibras de una flor que se llama taifa, y es el perfecto reemplazo de sintéticos y de plumas.
L’O: Un material regenerativo no es lo mismo que decir moda regenerativa. Por lo tanto, ¿qué es la moda regenerativa?
El framework de una moda regenerativa tiene que empezar con la idea de que la moda no puede seguir siendo solo colecciones. La moda tiene que ser el entendimiento del lugar y lo estacional. Usar los recursos locales, y los diseñadores, que tienen un rol tan importante, deben buscar la manera de que esto se vea increíble, deseable, que esté bien hecho y que dure.
L'O: En 20 años más, ¿cómo visualizas tu vestir?
Me imagino mi clóset con algunos legados de mi historia. Me imagino teniendo pocas cosas nuevas, y si las necesito, estas tienen que ser de orígenes que yo sienta que son salutogénicos, que yo vea valor en la manera en que se han hecho y sean apropiadas también para los climas que nos van a tocar. Apoyar pagando precios justos, que yo espero que en los próximos años estas cosas por políticas públicas logren ser más accesibles.