Dress Codes: la nueva exposición del Palacio de Kensington
En el palacio donde la princesa Diana vivió durante muchos años, la muestra Dress Codes exhibe modelos usados por los miembros de la familia real, que integran a su vez originalidad y respeto por severos códigos vestimentarios
Desde el 13 de marzo, el Palacio de Kensington acoge una exposición sobre moda que incluye modelos usados por miembros de la familia real nunca antes exhibidos. Dress Codes (Códigos de vestimenta) se adentra en los corredores privados de la realeza británica y de su indumentaria y muestra la evolución de los códigos vestimentarios a lo largo de los siglos, desde la reina Victoria hasta la reina Isabel II, la princesa Margarita y la princesa Diana.
Una de las piezas más significativas de la exposición es un corpiño de seda negra de la reina Victoria de finales de la década de 1860, en parte porque se conserva muy poca ropa del largo período que va desde la muerte de su marido, el príncipe Alberto, en 1861 hasta la suya en 1900, durante las cual vistió de luto absoluto. “Es emocionante pues uno puede hacerse una idea de su tamaño y de sus formas”, afirma Matthew Storey conservador de Historic Royal Palaces, la organización benéfica independiente que gestiona los palacios reales.
Entre otros modelos expuestos figuran dos vestidos con estampado Liberty de la entonces princesa Isabel y su hermana, la princesa Margarita, de 1936; un vestido rojo de Bruce Oldfield que la princesa Diana llevó en 1987 para una visita de Estado a Arabia Saudita, que con sus mangas largas y cuello cerrado demuestra el respeto de la familia real a las costumbres musulmanas, mientras que su brillante color rojo está destinado a destacar su presencia entre la multitud. También expuesto un modelo de terciopelo verde botella diseñado por Catherine Walker que Diana usó en ocasiones privadas en el que fue fotografiada para el número de julio de 1997 de Vanity Fair en ocasión de la subasta de 79 de sus vestidos en beneficio de la lucha contra el HIV/SIDA, apenas dos meses antes de su muerte.
La princesa Margarita también fue un ícono de moda en los años 50 y 60, no sólo elegante (tenía pasión por la ropa de Christian Dior), sino con un sentido del humor con el que a menudo jugaba con los límites de la moda real, como lo demuestran los trajes de noche que pueden verse en la muestra, un modelo de Thea Porter y otro del diseñador filipino José Pitoy Moreno.
También está el vestido negro de lunares de Vivienne Westwood que llevó al palacio de Buckingham para recoger su título de Dama de la Orden del Imperio Británico, recientemente adquirido por la colección.
“El palacio de Kensington siempre ha sido el hogar de la moda real, desde los eventos de la época georgiana hasta nuestras exposiciones de hoy en día, pasando por sus elegantes residentes como las princesas Margarita y Diana, que vivieron allí durante muchos años”, declaró Storey en la presentación de la muestra.
Una familia ahorrativa
Los vestidos de estampado Liberty de 1936 usados por la entonces princesa Isabel y su hermana Margarita, hallados en los archivos, dan la pauta del espíritu ahorrativo en el que creció la difunta soberana. El más grande de los dos (solían vestirlas igual) muestra signos de haber sido modificado para adaptarse a una princesa Isabel en pleno crecimiento y puede verse como se ensanchó la cintura añadiendo tela del amplio dobladillo.
También puede verse que el vestido se ajustó luego para que lo pudiera usar la princesa Margarita, cuatro años más joven que su hermana. Así, el más grande de los dos está evidentemente más desteñido, lo que implica que fue usado y lavado muchas más veces, reflejando la actitud económica de la familia y de los años 30 en general, que alentaba a que las prendas duraran. Lo más alejado posible de la fast fashion.