Desastres de pasarela para no repetir (pero tampoco olvidar)
Tropiezos, activismo y bromistas desnudos –en la pasarela todo vale. En este mes de la moda, repasamos los peores desastres (pero las mejores anécdotas) que los desfiles nos han entregado.
Hace algunas semanas, una inesperada pero certera tormenta de lluvia y granizos arruinó el desfile de Dolce & Gabbana en Venecia –tanto para el público como para los modelos que debieron permanecer formados en línea–. Eso nos sirvió como recordatorio de que, a veces, la moda sí incomoda.
Y aunque la New York Fashion Week transcurrió sin grandes percances, aún quedan Londres, Milán y París, por eso más vale prevenir que lamentar. Como antesala, en L’Officiel, repasamos los desastres de pasarela más memorables del último tiempo.
Activistas
No todas las intervenciones en las grandes pasarelas son cómicas. Algunas son serias (o intentan serlo). Numerosos carteles de protesta han procurado ser abiertos en la mitad de desfiles importantes, mientras que otros activistas ni siquiera se han molestado con usar papel, como las recordadas manifestantes ucranianas que pintaron sus propios cuerpos desnudos con consignas feministas.
Sin embargo, aunque cada vez existe más conciencia acerca del uso de piel animal en la moda, la lucha ecologista dejó momentos icónicos –y francamente surreales–, como cuando Giselle Bundchen completó su paso por la pasarela de Victoria’s Secret en 2002 rodeada de manifestantes de PETA, quienes no lograron distraer a la supermodelo de su misión. Tras el incidente, la modelo brasileña se transformó en activista, pero al menos la postal nos queda de recuerdo para siempre.
Caídas
Modelos… They’re just like us! Con incómodos atuendos y tacones kilométricos, hasta las más feroces veteranas del desfile han perdido la batalla y se han desplomado sobre la pasarela. La icónica Naomi Campbell sacó aplausos del público cuando perdió el equilibrio en el desfile de Vivienne Westwood en 1993, mientras que a la diseñadora de K. Morgan tuvieron que saltar a rescatarla cuando, al cerrar su colección en la Fashion Week de Charleston 2008, dio un paso equivocado y terminó desapareciendo bajo el escenario.
En el desfile de Prada para la colección Primavera/Verano 2009, sin embargo, nadie se salvó: dos modelos cayeron de bruces al suelo y varias otras estuvieron a punto de correr la misma suerte, culpando a los –ahora infames– tacones de plataforma con piel de serpiente que debían lucir. La noticia del inestable desfile dio mucho de qué hablar acerca de los peligrosos zapatos que Miuccia Prada diseñó, opacando la ropa de la colección. Pero bueno, la mala publicidad no existe, ¿verdad?
Desmayos
Sí, hay cosas peores que tropezar en un desfile: ¿Te imaginas un desmayo?
Así ocurrió en el innovador y polémico show de Yeezus, a cargo de Kanye West, en el marco de la Semana de la Moda en Nueva York 2016. El desfile comenzó con una hora y media de atraso, provocando que varias modelos que habían estado esperando de pie bajo el sol se desmayaran, mientras otras tropezaban con sus zapatos de puro agotamiento. Fueron los mismos invitados quienes debieron repartir agua y ayudar a las víctimas del calor que se desplomaban frente a ellos.
Bromistas
Mientras las modelos no pueden esperar para finalmente poder bajarse de la pasarela, existen otras personas que no pueden contener sus ganas de subirse a ella. Y desnudos, ni más ni menos. El desfile de Prabal Gurung Otoño/Invierno 2014 se vio sorpresivamente interrumpido por un hombre vestido con tanga y corona dorada, y aunque la broma le sacó risas incluso al propio diseñador, tan sólo una temporada antes, un hombre alemán vestido apenas con zapatillas deportivas y anteojos de sol Tom Ford había interrumpido el desfile de Dolce & Gabbana Primavera/Verano 2014.
Pero para interceptar un desfile no es necesario hacerlo desnudo: puedes hacerlo vestida con un traje casero tipo Chanel… interrumpiendo el verdadero desfile de Chanel, por supuesto. En el grand finale del show de la Semana de la Moda en París 2019, una mujer logró infiltrarse en la larga fila de modelos profesionales que daban la vuelta final. Mientras los guardias luchaban por identificarla entre la multitud, fue la mismísima Gigi Hadid quien le bloqueó el paso y, amablemente, la obligó a detenerse.