La reina Margarita de Dinamarca, escenógrafa y vestuarista de lujo en un film de Netflix
Que una reina esté a cargo del vestuario y la escenografía de un film no es habitual. Sin embargo, es el caso de Ehrengard, largometraje danés dirigido por Bille August, cineasta premiado con el Óscar, el Globo de Oro y dos veces con la Palma de Oro.
La película, actualmente en Netflix, se basa en Ehrengard, la última obra de la baronesa Karen von Blixen-Finecke (1885-1962), una de las poetas, autoras y narradoras danesas de más renombre internacional, conocida sobre todo por su célebre novela Memorias de África.
El rol principal de la Gran Duquesa, está a cargo de Sidse Barbett Knudsen, famosa en el mundo entero gracias a la serie Borgen, donde ella interpretaba una primer ministro de Dinamarca y el film está dirigido por el múltiplemente premiado Bille August, quien dirigió Pelle el Conquistador, ganadora del Oscar, el Golden Globe y la Palma de Oro en 1989 y de Las mejores intenciones, que obtuvo la Palma de Oro en 1992.
Pero lo que más llama la atención en el extranjero es que la escenografía y el vestuario estuvieron a cargo de la reina Margarita de Dinamarca. No es el caso de los daneses, que conocen desde hace décadas la pasión de su soberana por las artes así como su talento.
En efecto, desde su infancia, la reina Margarita manifestó un gran interés por el mundo del teatro y, en especial, por el ballet, particularmente desde 1948 cuando asistió al ballet Napoli, de August Bournonville, que le causó una profunda impresión.
Desde 1970, la reina desarrolló diversos modos de expresión artística: pintura, acuarela, grabado, ilustración, découpage, escenografía, vestuario y bordado y sus obras fueron expuestas en numerosas ocasiones y publicadas en libros. A partir de mediados de los 80 y durante treinta años, colaboró en las representaciones anuales de ballet de la escuela de danza en Næstved, donde la escenografía y el vestuario se confeccionaban con mucha imaginación y sin muchos medios. Especialmente originales eran los sombreros de papel, que la ella hacía con sus propias manos.
En 1987, el teatro televisivo de Danmarks Radio la convenció para que colaborara en una producción del cuento de Hans Christian Andersen “La pastora y el deshollinador” y en 1990, el Teatro Real realizó una producción del ballet “A Folk Tale”, de August Bournonville, para la que ella diseñó la escenografía y el vestuario. Desde entonces ha trabajado numerosas producciones de ballets, muchos de ellos basados en cuentos de hadas, como Pulgarcito, El soldadito de plomo, La reina de las nieves y La Cenicienta.
Un equipo de lujo para una historia cómica y romántica
El director, Bille August, dice: “La Reina ha creado unos découpages absolutamente fantásticos que son el elemento predominante del ambiente escenográfico de la película mientras que Margarita II afirma: «estoy contentísima de haber formado parte de este proyecto. He intentado reproducir el universo fantástico de Blixen con la creación de los découpages y el vestuario, y fue un placer ver cómo cobraban vida el cuento en esta película”. Por su parte, Sidse Babett Knudsen confiesa que le tomó “unos ocho segundos para decir sí a Ehrengard” tras leer el guión y enterarse de quienes participarían.
La historia (una de las pocas obras de Blixen que termina bien) se sitúa en Babenhausen, un reino de cuento donde la maquinadora Gran Duquesa pide al joven Cazotte, autoproclamado experto en el amor, que la ayude a obtener un heredero. Mientras Cazotte busca a una princesa adecuada, instruye al tímido e introvertido príncipe heredero en el arte de la seducción. Pero su plan se va a pique, cuando éste concibe un heredero fuera del matrimonio y la familia real debe refugiarse en el castillo de Rosenbad. Allí, mientras los rivales internos de la familia real barruntan su intriga, el propio Cazotte se enamora de Ehrengard, una dama de honor, y poco a poco comprende que, a decir verdad, no es ningún experto en el amor.